Las empresas sociales se están arraigando en nuestra economía y han llegado para quedarse. Son muy importantes para el desarrollo sustentable ya que promueven la activación de la economía local y resuelven problemas puntuales de la sociedad.
Para entender mejor de lo que les hablo, aclaremos que es una empresa social y conozcamos algunos ejemplos. Una empresa social es un modelo de empresa innovador, a través del cual se busca la resolución de un problema social y, a su vez, obtener beneficios, generar empleo y generar diversos beneficios en la sociedad.
Uno de las características de una empresa social es que tengan como principal objetivo el bienestar social antes de su propio lucro; que tengan políticas claras de inclusión e igualdad y su fortaleza principal es la fuerza de trabajo mas que su capital per se.
Las empresas sociales promueven la innovación económica y social y regularmente nacen y crecen mediante la autofinanciación con el objetivo de evitar la dependencia económica.
Según la Unión Europea, algunos requisitos para considerar una empresa como empresa social incluyen:
- Tener como objetivo primordial el logro de un impacto social positivo y cuantificable. El beneficio es necesario para poder realizar su objetivo.
- Utilizar las ganancias ante todo para lograr su misión.
- Gestionarse con diligencia, responsabilidad y transparencia, involucrando a los empleados, clientes y partes interesadas afectadas por sus actividades comerciales.